web hit counter www.elmayorportaldegerencia.com - Biografias
Welcome to www.elmayorportaldegerencia.com   Click to listen highlighted text! Welcome to www.elmayorportaldegerencia.com Powered By GSpeech

Biografias


  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Alexander Fleming fue un científico escocés del siglo XIX y XX (nació el 6 de agosto de 1881 y murió el 11 de marzo de 1955) conocido principalmente por el descubrimiento de las propiedades antibacterianas de la penicilina y la lisozima.

    Nació en el seno de una familia campesina de Darvel (Ayrshire), un pequeño pueblo del suroeste de Escocia. A los 13 años decidió mudarse a Londres con su hermano John y un hermanastro, que por aquel entonces estaban estudiando medicina.

    En Londres, influenciado por sus parientes y gracias a una beca de estudios, Fleming comenzó a estudiar medicina en el St. Mary’s Hospital Medical School de Paddington. A los 25 años, antes de terminar su carrera, se adentró en el mundo de la bacteriología trabajando en el laboratorio del inmunólogo Almroth Wright. A partir de ese momento dedicó el resto de su vida al estudio de las infecciones bacterianas.

    En este campo de estudio, Fleming se hizo famoso y reconocido mundialmente gracias a dos extraordinarios y semi-accidentales descubrimientos:

    1. El descubrimiento de la lisozima (1922): Estudiando posibles tratamientos para un tipo de infección conocida como gangrena gaseosa, Fleming descubrió la acción antibacteriana de la lisozima al percatarse de la destrucción de las bacterias de unas de sus placas sobre la que previamente había estornudado accidentalmente (Las mucosas corporales continente la enzima lisozima).
    2. El descubrimiento de la penicilina (1928): Su más importante descubrimiento llegó cuando unas placas de estafilocos que estaba analizando se infectaron accidentalmente por el hongo Penicillium chrysogenum. La curiosidad y meticulidad de Fleming le llevaron a estudiar esas muestras con moho y a descubrir el efecto antibacteriano de uno de los componentes de ese hongo: la penicilina.

    Consciente de las implicaciones mundiales de su último descubrimiento, al año siguiente publicó sus resultados en el British Journal of Experimental Pathology y pasó un tiempo intentando aislar de forma eficiente la penicilina del hongo. Sin embargo, las dificultades para obtener el antibiótico en grandes cantidades y la poca difusión de la relevancia de su descubrimiento retrasaron la comercialización del primer medicamento antibiótico 12 años, cuando el bioquímico alemán Ernst Boris Chain y el farmacólogo australiano Howard Walter Florey desarrollaron un método de purificación de la penicilina eficiente que permitió su síntesis y distribución mundial.

    La sinergia de Fleming, Ernst Boris Chain y Howard Walter Florey les valió el Premio Nobel de Fiosología o Medicina del año 1945 por el «descubrimiento de la penicilina y su efecto curativo sobre las enfermedades infecciosas».


    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Físico escocés-norteamericano, creador de un gran invento. Hombre de ciencia querealizara numerosos estudios. Científico de gran renombre que legara  a la posteridaduno de sus máximos inventos: el teléfono.

    No necesitamos pruebas para saber esto. Los chinos inventaron la rueda e inventaron el papel. Los griegos y los romanos nos dieron su cultura. Cristo, Buda y Mahoma nos dieron su religión. Algunos más, Bach, Beethoven, Vivaldi, nos dieron su música; Leonardo Da Vinci, Goya y Botticelli nos dieron ese placer de apreciar la belleza en la pintura; Miguel Ángel nos dio la oportunidad de poder contemplar la belleza en la escultura.

    Pudiéramos citar muchas cosas más, como por ejemplo, las grandes conquistas de Napoleón y Alejandro Magno; gentes de medicina como los esposos Curie; reyes y reinas como Enrique VIII, Catalina de Rusia, Isabel la Católica o la Reina Victoria. También pudiéramos citar a grandes exploradores como Vasco da Gama o Cristóbal Colón. Hoy citamos a uno de los grandes inventores de todos los tiempos: Alexander Graham Bell.

    Alexander Graham Bell nació en la ciudad de Edimburgo, Escocia en 1847. Desde niño mostró inquietud por las cosas nuevas. Su padre fue un gran maestro para él y fue gracias a éste por lo que pudo seguir y acrecentar sus inclinaciones científicas y de nuevos conocimientos. Más tarde su nombre cobraría fama por ser uno de los inventores de un gran aparato: el teléfono.

    Habiendo estudiado en las Universidades de Edimburgo y Londres, en 1870 se trasladó a Canadá, de donde posteriormente pasaría a los Estados Unidos. En 1872 fundó en Boston una escuela para sordomudos y, en 1873, fue profesor de la Universidad de esta ciudad. Sus estudios para hacer oír a los sordos se llevaron a cabo en 1876, misma fecha en que inventara el teléfono.

    Había por aquél entonces, en la ciudad de Boston, un taller propiedad de Charles Williams. Era una pequeña fábrica-laboratorio dedicada a la electricidad. Corría el año '42 y hasta este negocio fue a parar un joven muchacho de trece años de apellido Watson. El sería quien acompañara a Alejandro Bell en sus correrías en búsqueda del nuevo invento.

    Watson se ganaba la vida, en un torno de mano, ganando cinco dólares a la semana. Su trabajo consistía en tornear pequeñas piezas fundidas con una herramienta de mano, algo completamente distinto a lo que se tiene hoy en día con un equipo completamente automatizado. En cambio él, Watson, todo lo tenía que hacer a base de manos, fuerza y sudor. Más tarde idearía unos “anteojos” para protegerse de las chispas causadas por la lumbre de la soldadura. La gente (sus compañeros) se reían de él. Decían que “¿Para qué?” (para qué usar esos anteojos, que eran protectores). La verdad, no comprendían. Por tal motivo, Watson aún muy joven, tuvo que abandonar su proyecto y sus anteojos. Muy pronto conocería a Bell.

    La razón de citar a Watson es por la sencilla razón de que muchos de los experimentos que se hicieron en la búsqueda del teléfono se hicieron con la ayuda de Watson. Es más pudiera decirse que buena parte de este aparato fue hecho por el propio Watson, de acuerdo a las instrucciones dadas por el mismo Bell. Y tal vez, si no fuera por él, Bell no hubiera logrado lo que tanto deseaba.

    Watson era un hombre visionario a quien siempre le gustaban las cosas nuevas. Al igual que Bell, apreciaba todo lo nuevo. Ardía en deseos por aprender cosas nuevas y obtener conocimientos más profundos. De ahí a que se llevaran y acoplaran tan bien; de ahí a que juntos, más tarde, dieran un gran impulso al teléfono y otros inventos más.

    El ascenso de Watson en el taller de Williams fue rápido. A dos años de haber ingresado ya había probado su habilidad en casi todos los trabajos. Había hecho y reparado timbres, galvanómetros, telégrafos, resonadores, impresores y otros diversos aparatos. La iniciativa era una de las reglas en el taller de Williams. Cada uno tenía, dentro de ciertas normas, la libertad de hacer lo que quisiese. El operario se sentía libre de dedicar su tiempo y su ingenio en reparar del mejor modo lo que ahí le llevasen. Trabajaban también, si así lo deseaban, en construir nuevos aparatos que ellos mismos diseñasen.

    Watson, el Taller de Williams y Graham Bell Una vez Watson construyó una máquina de vapor. Era un pequeño motor que más tarde sería la punta de lanza de una de las fábricas constructoras de buques más grandes que hoy existen en Estados Unidos. Watson tendría luego su propia empresa, desarrollada y establecida con las utilidades que le dejara el teléfono.

    Los talleres, como he dicho, eran muy rudimentarios. Aún así, era lo mejor que había en aquellos días. Estos muy pronto serían el patrón o portaestandarte de las grandes fábricas de aparatos eléctricos con las que contamos hoy en día. De ahí saldría, gracias al ingenio de Bell y la perseverancia de Watson, el teléfono.

    Aparte de los trabajos que ahí se realizaban, el Taller de Williams tenía una relación constante con diversos inventores quienes, llenos de extraordinarias ideas, alimentaban el deseo de dar vida a su sueño. Generalmente eran genios y cerebros de muy poco dinero en sus bolsillos. Ellos se acercaban, muchos de ellos tenían sus protectores; otros más sus explotadores. Todos ellos (me refiero a los inventores) con el ferviente deseo de transformar sus ideales en piezas de hierro y bronce a las que asignarían un nombre. Sería su invento, un invento al que explotarían, le sacarían dinero y los harían sentirse importantes.

    A Watson le gustaba todo esto. Le gustaba ayudar a los demás. Todos abrigaban, algún día la esperanza, de poder explotar algún día su invento. Claro, no todas las cosas valían la pena (o al menos, eso quiero suponer), pero Watson sentía un especial entusiasmo por todo lo nuevo y ayudaba realmente a todo aquél que ahí se presentase. Y un día apareció, a las puertas del taller, un hombre llamado Bell.

    Y Bell llegó entre humos. Habiendo llegado al taller bonificó a cada uno de los empleados con cierta cantidad de dinero a fin de que le ayudasen en la construcción de un aparato que, según él, iba a ser una máquina eléctrica completamente nueva.

    Mucho daría quehacer a Watson el querer dar forma a dicho invento. Se dice que nada nuevo había en esta máquina; sin embargo, Bell, su inventor, pretendía obtener energía eléctrica de una serie de tanques de hierro del tamaño de baúles. Estos baúles debían llenarse a su vez con ácido nítrico, llevando además unas placas de zinc suspendidas dentro de los tanques.

    Cuando se terminó la máquina y se vertió el ácido nítrico dentro de los contenedores, nadie esperó que con esto se produjese electricidad, puesto que la enorme cantidad de vapores nitrosos desprendidos hizo que todos los que ahí se encontraban saliesen del taller lo más rápido posible, casi a punto de estampida.

    No todos los hombres que acudían al taller de Williams eran del mismo tipo. Había hombres realmente notables; otros, francamente, no servían para nada. Había quienes en realidad tenían ideas extraordinarias. Era gente que lleva “sus cosas” a fin de que el taller les diese forma. Watson cooperaba, Bell sería uno de los clientes. Y un día, mientras Watson se encontraba ocupado en su trabajo, entró al taller un hombre alto. Una persona de rápidos movimientos, cara pálida, negras patillas (que luego serían blancas), copioso bigote, nariz grande, frente ancha y despejada, y pelo negro alborotado. Hablaba mucho. Era Bell.

    Era la primera vez que Watson y Bell se encontraban, la primera vez que se veían. El “señor Graham”, como algunos le conocían, le llevaba a Watson (que dicho sea de paso, su nombre era Thomas A. Watson), una pieza que había sido construida por éste último. Bell no estaba de acuerdo en ciertos detalles y trataba de hablar con Watson a fin de darle indicaciones directas y precisas acerca de cómo quería la pieza. Se trataba de su telégrafo armónico, una invención de su propiedad con la que esperaba ganar fama y fortuna. Este no era mas que un aparato, bastante sencillo, que consistía en un “transmi-receptor”, por medio del cual, utilizando la ley de la vibración sintónica , esperaba enviar unos seis u ocho mensajes mediante alfabeto Morse, a través de un solo alambre, y sin interferencia alguna.

    El proceso que siguió es algo difícil de explicar, sin dejar de ocupar cierto espacio. En pocas palabras se trataba tanto de un transmisor como de su respectivo receptor que consistían en un electroimán y una pieza de acero aplastada, hecha con la cuerda de un reloj. Esta cuerda vibraba en uno de sus polos. El transmisor, por otra parte, tenía puntos de ruptura (de apertura y de cierre), como un timbre eléctrico común y corriente, pero sin campanilla, que cuando pasaba la corriente vibraba en forma de zumbido y daba un tono correspondiente a la vibración del resorte. Lo que se trataba de hacer es que los mensajes pasaran a través del alambre sin que éstos fueran distorsionados y sin que los “timbridos” saliesen “a lo loco”; es decir, sin que tocasen sin ton ni son. El plan consistía, pues, en tener seis transmisores con sus respectivos resortes, cada uno con sus respectivos tonos, y seis receptores, capaces de identificar, individualmente, dichos zumbidos. Todo esto, después de lo cual, los sonidos se convertirían en puntos y rayas del alfabeto Morse, que tampoco deberían confundirse entre sí.

    El experimento de Bell fue un fracaso. Ni él ni Watson sabían como poder dar marcha a su proyecto. Watson se cansó finalmente de todos los zumbadores. Cada uno "tocaba" cuando quería, no había forma de separarlos; sin embargo, más tarde, todo cambiaría. Hubo otra persona, Elisha Gray quien hizo funcionar el telégrafo armónico con sus mensajes transmitiéndose al unísono y sin que hubiese ninguna interferencia.

    La mayor parte de los experimentos de Bell se llevaron a cabo en la ciudad de Salem, en la casa de la Sra. Sanders, sitio donde residiera y donde tenía, así mismo, a su cargo, la instrucción de un niño sordo. Fue en esta misma casa donde Bell y Watson pasaran largas horas discutiendo sus experimentos, aunque la mayoría de estos, al menos los más importantes, se llevaran a cabo en la ciudad de Boston. Ideas y teorías de Bell

    A Bell le gustaba hacer sus experimentos por las noches, pues durante el día, especialmente en las mañanas, se encontraba muy ocupado en sus clases en la Universidad de Boston. Ahí desempeñaba la cátedra de Fisiología Vocal, especializándose en la enseñanza de la palabra visible, sistema elaborado por su padre, por medio del cual un sordomudo podía aprender a hablar. Una noche en que Bell y Watson se encontraban en el taller, de pronto Alejandro le comenta a su amigo: “Watson, tengo que hablarle sobre una idea que corre por mi mente... Y, creo, que le va a sorprender...”. Watson le escuchó, aunque no con mucho interés. La verdad es que había trabajado demasiado todas esas noches y apenas si tenía fuerzas como para estar despierto. Pero, cuando oyó la palabra "teléfono", los sentidos de Watson se pusieron todos en alerta.

    A Watson, como ya dijimos, le gustaba participar de las ideas de Bell. Hablaban de todo, desde chistes y poesías, hasta política, oratoria y máquinas para volar. Sin embargo, esta vez “la idea” era diferente. Se trataba del teléfono y Watson escuchó. Bell le dijo: “Si pudiera hacer que una corriente eléctrica variara en intensidad precisamente como el aire varía en densidad durante la producción del sonido podría transmitir la palabra telegráficamente...!”.

    Watson le escuchó, ahora sí, con atención. Bell, por su parte, diseño un instrumento que pensaba haría tal cosa. Discutió con Watson la posibilidad de construirlo. Sin embargo, el proyecto de momento no se llevó a cabo, pues Bell quería que saliera perfecto, de este modo podría impresionar a sus apoyos financieros. Aparte, lo que ellos querían era que Bell, primeramente, perfeccionara su aparato llamado telégrafo inarmónico.

    Watson continuó ejecutando una serie de diversos trabajos para Bell. El telégrafo armónico no acababa de ponerse a punto, o al menos, tan siquiera funcionar un poco bien. Watson maldecía su falta de habilidad mecánica (que en realidad era mucha), para hacer funcionar un aparato que en apariencia era tan sencillo. Tanto Bell como Watson estaban desesperados. Pero finalmente algo pasó y el aparato funcionó. Bell observó que la razón por la cual los mensajes se mezclaban era la falta de exactitud en el ajuste de los resortes de los receptores. Entonces hizo los ajustes necesarios; zumbidos y sonidos ya no se mezclaban, el aparato funcionaba.

    Cierta tarde (era junio de 1875), Watson y Bell estaban dedicados, como siempre, a su rudo trabajo. Parecían como maquinitas, “chaca- chaca”, trabajando. Se hallaban probando los instrumentos. Algunos de ellos se encontraban fuera de tono y había que ajustarlos. De repente, uno de los resortes de los transmisores de Watson dejó de funcionar, dejó de vibrar. Watson lo movió para que siguiera vibrando, pero éste no se movió. Entonces, continuó moviéndolo rápidamente con la mano, cuando de pronto se oye una exclamación de Bell preguntando a su amigo; “¿Qué ha hecho usted...? No mueva nada, por favor. Déjeme ver..!”

    Lo que había pasado era algo “sencillo” (al menos para ellos): el tornillo de contacto estaba tan apretado que rozaba constantemente con el resorte, por lo cual, cuando Watson modificó su tensión, el circuito hizo que se propagara otra clase diferente de onda sonora. Una corriente que había pasado a través del alambre al receptor, y que era un mecanismo de transformar la corriente en un débil eco del sonido del resorte. Bell comprendió entonces que el mecanismo que podía transmitir todas las vibraciones complejas de un sonido podía hacer lo mismo para cualquier otro tipo de sonido, incluyendo la palabra. Este experimento le demostró que, a final de cuentas, el complicado aparato con el que tanto había soñado no era tan difícil de construir, aunque sí se necesitaba cierta paciencia.

    Naturalmente, había que hacer muchos ajustes, pero el primer paso ya se había dado. Fue entonces cuando Bell y Watson se dedicaron con más denuedo a la consecución de su obra. Se abocaron a eliminar todos los inconvenientes. Todo esto les exigió un considerable número de experimentos. Muy pronto todo estaría listo.  Y vino el día de la prueba. Todo funcionó. Así, la primera conversación que se recuerde es aquella en la que Bell le dice a Watson: “Venga aquí, Watson, lo necesito”. Una conversación no muy larga que digamos (mas bien monólogo), pero sí lo suficientemente clara e inteligible como para ser dada por buena. Era el 6 de marzo de 1876, el teléfono había nacido.

    Tal y como sucediera con el telégrafo, los candidatos al título de “inventor del teléfono” son leyenda. Muchos son los países que reclaman ser los inventores de tan fabuloso aparato. Algunos investigadores señalan el haber encontrado un sistema teórico descrito y detallado aún antes de 1876. No obstante, la mayoría de todos ellos concuerdan que el primer teléfono que operó fue hecho en los Estados Unidos ese mismo año de 1876.

    A dos hombres se le atribuyen el haber inventado el teléfono. Uno de ellos Alexander Graham Bell; y, el otro, Elisha Gray. Pero fue el primero (Alejandro Bell), a quien se le acredita históricamente la invención del teléfono. Su contrincante peleó, pero desgraciadamente, cosas del tiempo y de la vida lo hicieron a un lado.

    Y lo que es la vida. El registro de aplicación o solicitud por el invento del teléfono se hizo antes de que éste comenzara a funcionar correctamente. Como recordaremos, no fue sino hasta el 6 de marzo de 1876 en que Bell pronunciara las famosas palabras: “Come here, Watson, I want you” (“Ven aquí, Watson, le necesito”). Sin embargo, exactamente el mismo día, el 14 de febrero de ese mismo año, dos personas se presentaban a la Oficina de Patentes de Nueva York, a registrar la patente de su invento: el teléfono. Estas dos personas eran Bell y Gray. El primero de ellos había enviado a su socio mudo, Gardiner Hubbard (uno de sus soportes financieros), para solicitar la patente a su nombre, por un aparato diseñado para “transmitir voz y sonidos”. Luego, el propio Bell haría acto de presencia. Dos horas más tarde llegaría su rival y competidor Gray.

    Y fueron estas dos horas de diferencia las que hicieron inclinar el veredicto de los jueces a favor de Bell. El litigio duró varios años, pero apegado o no al derecho, el triunfo fue de nuestro personaje. Se dice que "primero en tiempo, primero en derecho"; pero también es cierto que la patente de Bell fue duramente criticada. Según era la costumbre, como lo sigue siendo ahora, en la forma de solicitud había que indicar la descripción del aparato en cuestión. Bell lo había olvidado. Aún así, le dieron la oportunidad de agregar a mano, al margen de la forma los datos que faltaban. También (y es algo que nadie cuenta), que Bell, habiendo oído el que Gray iba a registrar su teléfono, se apresuró a copiar los datos que de algún modo había obtenido del propio Gray. Los abogados de éste último apelaron, pero los jueces fallaron a favor de Bell.

    Inventor de gran ingenio, precursor del teléfono, el fotófono y un aparato fonográfico. Creador de un sistema especial para mudos, e ingeniero de gran valía. Hombre que algunos vieron como explotador de otros, pero que no cabe duda dio al mundo un gran invento, el teléfono. Personaje que muriera en Canadá en 1922, no sin antes seguir dando grandes cosas a la humanidad: Alexander Graham Bell.

    Tomado del periódico “El Porvenir” de Monterrey, México, el 17 de abril de 1989.


    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • El economista Álvaro Saieh Bendeck, uno de los empresarios más exitosos de Chile, nació en Villanueva, Colombia, el 14 de septiembre de 1949. Se crió en el seno de una familia de origen árabe que, cuando tenía tres años, se trasladó a Chile y se estableció en la ciudad de Talca. A partir de entonces, fundaron la empresa familiar "Casa Saieh", una tienda que ofrecía desde electrodomésticos hasta ropa y artículos para el hogar.

    Como profesional, se recibió de economista en la Universidad de Chile y realizó un Master of Arts y un PhD en Economía en la en la Universidad de Chicago. Fue presidente del directorio de Corp Banca Venezuela, vicepresidente de Corp Banca Chile, vicepresidente de AFP Provida, miembro del directorio de la Asociación Chilena de Banqueros, gerente general del Banco Osorno y la Unión, decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile y estuvo a cargo del desarrollo del departamento del Banco Central de Chile, entre otros puestos.

    Actualmente, se desempeña como dueño y único accionista de Copesa, un consorcio periodístico que controla los diarios La Tercera, La Hora, La Cuarta, la revista Qué Pasa, y un conjunto de radios. También fundó el CorpGroup, un holding que agrupa al banco CorpBanca y el Banco Condell en Chile, es propietario de SMU S.A., la firma de la marca Unimarc –que agrupa a las cadenas de supermercados Unimarc, Deca, Rendic, El Loro, Bryc, Mayorista 10, Euromarket, Las Brujas, Covarrubias, Los Naranjos, Korlaet, Ribeiro, entre otras-. Entre sus múltiples reconocimientos públicos, se destacan el Premio Gestión y el ICARE en 2009, y el que le otorgó la organización América Economía a la Excelencia por su labor como presidente de CorpGroup, en el II foro Multilatinas: La Hora de los Emergentes, en Bogotá.

    Su familia está compuesta por su esposa Ana Guzmán Anhfelt y sus 5 hijos, María Soledad, Francisca, Catalina, Consuelo y Jorge Andrés, a quien en febrero del 2012 designó como su sucesor en la presidencia de CorpBanca.


    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Cuando estudiaba en el colegio San Luis Gonzaga de la ciudad de Cali, nunca me imaginé la siguiente Historia:

    Aurelio Baldor, el autor del libro que más terror despierta en los estudiantes de bachillerato de toda Latinoamérica, no nació en Bagdad. Nació en La Habana, Cuba, y su problema más difícil no fue una operación matemática, sino la revolución de Fidel Castro. Esa fue la única ecuación inconclusa del creador del Álgebra de Baldor, un apacible abogado y matemático que se encerraba durante largas jornadas en su habitación, armado sólo de lápiz y papel para escribir un texto que desde 1941 aterroriza y apasiona a millones de estudiantes de toda Latinoamérica.

    El Álgebra de Baldor, aun más que El Quijote de la Mancha, es el libro más consultado en los colegios y escuelas desde Tijuana hasta la Patagonia. Tenebroso para algunos,misterioso para otros y definitivamente indescifrable para los adolescentes que intentan resolver sus "misceláneas" a altas horas de la madrugada, es un texto que permanece en la cabeza de tres generaciones que ignoran que su autor, Aurelio Ángel Baldor, no es el terrible hombre árabe que observa con desdén calculado a sus alumnos amedrentados, sino el hijo menor de Gertrudis y Daniel, nacido el 22 de octubre de 1906 en La Habana, y portador de un apellido que significa "valle de oro" y que viajó desde Bélgica hasta Cuba.

    Daniel Baldor Reside en Miami y es el tercero de los siete hijos del célebre matemático.Inversionista, consultor y hombre de finanzas, Daniel vivió junto a sus padres, sus seis hermanos y la abnegada nana negra que los acompañó durante más de cincuenta años, el drama que se ensañó con la familia en los días de la revolución de Fidel Castro.

    Aurelio Baldor era el educador más importante de la isla cubana durante los años cuarenta y cincuenta. Era fundador y director del Colegio Baldor, una institución que tenía 3.500 alumnos y 32 buses en la calle 23 y 4, en la exclusiva zona residencial del Vedado. Un hombre tranquilo y enorme, enamorado de la enseñanza y de mi madre, quien hoy lo sobrevive, y que pasaba el día ideando acertijos matemáticos y juegos con "números", recuerda Daniel, y evoca a su Padre caminando con sus 100 kilos de peso y su proverbial altura de un metro con noventa y cinco centímetros por los corredores del colegio, siempre con un cigarrillo en la boca, recitando frases de Martí y con su álgebra bajo el brazo, que para entonces, en lugar del retrato del sabio árabe intimidante, lucía una sobria carátula roja.

    Los Baldor vivían en las playas de Tarará en una casa grande y lujosa donde las puestas de sol se despedían con un color distinto cada tarde y donde el profesor dedicaba sus tardes a leer, a crear nuevos ejercicios matemáticos y a fumar, la única pasión que lo distraía por instantes de los números y las ecuaciones. La casa aún existe y la administra el Estado cubano. Hoy hace parte de una villa turística para extranjeros que pagan cerca de dos mil dólares para pasar una semana de verano en las mismas calles en las que Baldor se cruzaba con el "Che" Guevara, quien vivía a pocas casas de la suya, en el mismo barrio.

    "Mi padre era un hombre devoto de Dios, de la patria y de su familia", afirma Daniel. "Cada día rezábamos el rosario y todos los domingos, sin falta, íbamos a misa de seis, una costumbre que no se perdió ni siquiera después del exilio". Eran los días de riqueza y filantropía, días en que los Baldor ocupaban una posición privilegiada en la escalera social de la isla y que se esmeraban en distribuir justicia social por medio de becas en el colegio y ayuda económica para los enfermos de cáncer.

    El 2 de enero de 1959 los hombres de barba que luchaban contra Fulgencio Batista se tomaron La Habana. No pasaron muchas semanas antes de que Fidel Castro fuera personalmente al Colegio Baldor y le ofreciera la revolución al director del colegio. "Fidel fue a decirle a mi padre que la revolución estaba con la educación y que le agradecía su valiosa labor de maestro..., pero ya estaba planeando otra cosa", recuerda Daniel. Los planes tendría que ejecutarlos Raúl Castro, hermano del líder del nuevo gobierno, y una calurosa tarde de septiembre envió a un piquete de revolucionarios hasta la casa del profesor con la orden de detenerlo. Sólo una contraorden de Camilo Cienfuegos, quien defendía con devoción de alumno el trabajo de Aurelio Baldor, lo salvó de ir a prisión. Pero apenas un mes después la familia Baldor se quedó sin protección, pues Cienfuegos, en un vuelo entre Camagüey y La Habana, desapareció en medio de un mar furioso que se lo tragó para siempre. "Nos vamos de vacaciones para México, nos dijo mi papá. Nos reunió a todos, y como si se tratara de una clase de geometría nos explicó con precisión milimétrica cómo teníamos que prepararnos. Era el 19 de julio de 1960 y él estaba más sombrío que de costumbre. Mi padre era un hombre que no dejaba traslucir sus emociones, muy analítico, de una fachada estricta, durísima, pero ese día algo misterioso en su mirada nos decía que las cosas no andaban bien y que el viaje no era de recreo", dice el hijo de Baldor.

    Un vuelo de Mexicana de Aviación los dejó en la capital azteca. La respiración de Aurelio Baldor estaba agitada, intranquila, como si el aire mexicano le advirtiera que jamás regresaría a su isla y que moriría lejos, en el exilio. El profesor, además del dolor del destierro, cargaba con otro temor. Era infalible en matemáticas y jamás se equivocaba en las cuentas, así que si calculaba bien, el dinero que llevaba le alcanzaría apenas para algunos meses. Partía acompañado de una pobreza monacal que ya sus libros no podrían resolver, pues doce años atrás había vendido los derechos de su álgebra y su aritmética a Publicaciones Culturales, una editorial mexicana, y había invertido el dinero en su escuela y su país.

    La lucha empezaba. Los Baldor, incluida la nana, se estacionaron con paciencia durante 14 días en México y después se trasladaron hasta Nueva Orleáns, en Estados Unidos, donde se encontraron con el fantasma vivo de la segregación racial. Aurelio, su mujer y sus hijos eran de color blanco y no tenían problemas, pero Magdalena, la nana, una soberbia mulata cubana, tenía que separarse de ellos si subían a un bus o llegaban a un lugar público. Aurelio Baldor, heredero de los ideales libertarios de José Martí, no soportó el trato y decidió llevarse a la familia hasta Nueva York, donde consiguió alojamiento en el segundo piso de la propiedad de un italiano en Brooklyn, un vecindario formado por inmigrantes puertorriqueños, italianos, judíos y por toda la melancolía de la pobreza. El profesor, hombre friolento por naturaleza, sufrió aun más por la falta de agua caliente en su nueva vivienda, que por el desolador panorama que percibía desde la única ventana del segundo piso.

    La aristocrática familia que invitaba a cenar a ministros y grandes intelectuales de toda América a su hermosa casa de las playas de Tarará, estaba condenada a vivir en el exilio, hacinada en medio del olvido y la sordidez de Brooklyn, mientras que la junta revolucionaria declaraba la nacionalización del Colegio Baldor y la expropiación de la casa del director, que sirvió durante años como escuela revolucionaria para formar a los célebres "pioneros". La suerte del colegio fue distinta. Hoy se llama Colegio Español y en él estudian 500 estudiantes pertenecientes a la Unión Europea. Ningún niño nacido en Cuba puede pisar la escuela que Baldor había construido para sus compatriotas.

    Lejos de la patria Aurelio Baldor trató en vano de recuperar su vida. Fue a clases de inglés junto a sus hijos a la Universidad de Nueva York y al poco tiempo ya dictaba una cátedra en Saint Peters College, en Nueva Jersey. Se esforzó para terminar la educación de sus hijos y cada uno encontró la profesión con que soñaba: un profesor de literatura, dos ingenieros, un inversionista, dos administradores y una secretaria. Ninguno siguió el camino de las matemáticas, aunque todos continuaron aceptando los desafíos mentales y los juegos con que los retaba su padre todos los días.

    Con los años, Baldor se había forjado un importante prestigio intelectual en los Estados Unidos y había dejado atrás las dificultades de la pobreza. Sin embargo, el maestro no pudo ser feliz fuera de Cuba. No lo fue en Nueva York como profesor, ni en Miami donde vivió su retiro acompañado de Moraima, su mujer, quien hoy tiene 89 años y recuerda a su marido como el hombre más valiente de todos cuantos nacieron en el planeta. Baldor jamás recuperó sus fantásticos cien kilos de peso y se encorvó poco a poco como una palmera monumental que no puede soportar el peso del cielo sobre sí. "El exilio le supo a jugo de piña verde. Mi padre se murió con la esperanza de volver", asegura su hijo Daniel.

    El autor del Algebra de Baldor se fumó su último cigarrillo el 2 de abril de 1978. A la mañana siguiente cerró los ojos, murmuró la palabra Cuba por última vez y se durmió para siempre. Pero sus siete hijos, quince nietos y diez biznietos, siempre supieron y sabrán que a Aurelio Baldor lo mataron la nostalgia y el destierro.


    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • William Henry Gates III nació el 28 de octubre de 1955 y pasó su infancia en la ciudad de Seattle, Estados Unidos. Asistió a un colegio estatal hasta sexto grado, para luego cambiarse a la elitista escuela de Lakeside. Allí se produciría un hecho decisivo para su vida: en el año 1968 se encontraría por primera vez con una computadora, entraría en contacto con el mundo que lo cautivaría y sería el centro de su vida: la informática. También en Lakeside conoció a Paul Allen, con quien más tarde fundaría Microsoft.

    En el año 1975, siendo todavía un alumno de Harvard, creó la empresa de software Microsoft, y el año siguiente abandona sus estudios para mudarse a Albuquerque y pactar con la empresa Altair la cesión de un lenguaje para computadoras, el Basic, al 50% de las ventas. Al año siguiente, se enteró del éxito de la empresa Apple y de que necesitaban un intérprete de Basic.

    En 1980, Gates utiliza su astucia de buen empresario y consigue vender el sistema operativo MS-DOS a la empresa IBM, pero sin tenerla él aún: lo compró, una vez realizada la venta, a muy bajo precio a un joven programador. Y su astucia fue más allá: Microsoft quiso los derechos de licencia, mantenimiento, e incluso la facultad de vender el DOS a otras compañías. IBM aceptó, considerando que lo que produciría dividendos sería el hardware y no el software. Unos días después, Microsoft compró los derechos de autor del QDOS a Tim Paterson, que trabajaba para la Seattle Computer Products, por 50.000 dólares, que vendió a IBM como MS-DOS (Microsoft DOS).

    Más allá de una mente brillante, Bill Gates es un gran hombre de negocios, que sabe ver las oportunidades que se le presentan y aprovecharlas sin titubear. Es el segundo hombre más rico del mundo según la revista Forbes (2010) con una fortuna de 53 mil millones de dólares. En la actualidad, el sistema operativo creado por él: Microsoft Windows, es el más utilizado en el mundo, con cientos de millones de usuarios alrededor del globo. Fueron las pequeñas-grandes decisiones y la astucia empresarial lo que lo llevaron a encabezar los lugares más altos de la economía mundial.


    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Download Name Play Size Duration
    download Abraham Lincoln
    Pirámide Digital

    5.5 MB 6:01 min
    download Benjamin Franklin
    Pirámide Digital

    5.4 MB 5:55 min
    download Isaac Newton
    Pirámide Digital

    3.7 MB 4:02 min
    download Napoleon Hill
    Pirámide Digital

    3.9 MB 4:19 min
    download Soichiro Honda
    Pirámide Digital

    4.4 MB 4:51 min


    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Carlos Kasuga nació en un pequeño pueblo del centro de México llamado Los Cerritos. Su padre fue Tsutomu Kasuga y su madre Mitsuko Osaka. El padre arribó a México antes que su madre, siendo apenas un joven de 20 años.

    Años antes, Japón estaba atravesando una coyuntura compleja conocida como “la Era Meiji”, que buscaba una renovación total de la nación. Durante este período, el país asiático empezó una reestructuración a todos los niveles y cerró sus fronteras a Occidente.

    Su economía entró en crisis y el desempleo junto con el apropiamiento de tierras por parte del Estado dejó a muchos japoneses (especialmente campesinos) fuera de la estructura y en situación de precariedad.

    Japón pidió a estos japoneses que en nombre del bien común, se sacrificaran saliendo del país e hicieran su vida en otras naciones. Es allí donde se inician las migraciones de japoneses hacia otras naciones del mundo.

    Kasuga (padre) era cultivador de gusano de seda. Llegó a México en 1930 por iniciativa de un coterráneo radicado en México que había logrado adquirir un terreno.

    Tsutomu Kasuga ingresó a México proveniente de Japón bajo la figura de inmigrante “Yibiyose”. Esto quiere decir con carta de invitación. Comenzó entonces a trabajar como agricultor en un rancho pero al poco tiempo lo abandonó por ver escasa posibilidad de progreso.

    Se trasladó entonces hacia Los cerritos y empezó a trabajar como dependiente de una de las tienda de abarrotes más importantes del lugar, propiedad de otro paisano: Teikichi Iwadare.

    Allí trabajó mucho y con empeño logró aprender el idioma castellano y las artes del comercio. Ese mismo año pidió a sus parientes que estaban en Japón que le consiguieran una muchacha que estuviera dispuesta a casarse y viajar a México para hacer familia con él.

    A través de una carta se comunicó con la chica. Luego de ver su foto y recibir su promesa de esforzarse mucho para el bienestar de su futura familia, la chica accedió a viajar y casarse con él. Desde su llegada a México, la pareja trabajó como un equipo en la tienda para forjarse una base.

    El 26 de octubre de 1937, nació Carlos Tsuyoshi Kasuga Osaka. Luego de mucho esfuerzo y ahorro, sus padres lograron abrir una tienda en la localidad de Cárdenas, a la que pusieron el nombre de su hijo “Carlos Kasuga”.

    En 1942, cuando Carlos era apenas un pequeño de 4 años, tuvo que salir de su pueblo natal junto con sus padres, dejando todas sus propiedades. Los pobladores salieron a defender a la familia para que no se los llevaran pero fue inútil.

    Estados Unidos había declarado la guerra al Japón, y México por tener un gobierno subordinado a los dictámenes norteamericanos, acató la orden estadounidense de trasladar a todos los inmigrantes nipones a la capital y a confiscar sus bienes.

    Los servicios de inteligencia de EEUU operaban a sus anchas en México y tenía un registro pormenorizado de todos los japoneses (ahora declarados enemigos) radicados en México.

    Los Kasuga fueron ubicados junto con otras familias en Tacubaya, Ciudad de México. Con lo poco que lograron salvar y en colaboración con los otros refugiados japoneses, crearon una escuela a la que nombraron Takubaya Gakuen.

    La escuela estaba destinada para que sus niños no perdieran conexión con su cultura. Allí se les enseñaba a leer y escribir japonés, y también historia del Japón.

    Carlos Tsuyoshi tuvo que hacer esfuerzo extra pues además asistía a una escuela pública mexicana. Era estudiante en dos escuelas al mismo tiempo.

    A medida que fue creciendo, Carlos apoyó a la economía familiar en una tienda de dulces que lograron abrir sus padres ahorrando poco a poco como buhoneros de verduras en la calle.

    Fue así que con gran dedicación, esfuerzo y perseverancia, logró ingresar y culminar sus estudios superiores graduándose de Contador Público. Sus valores familiares lo acompañarían desde ese momento y para siempre: honestidad, respeto, gratitud y la inagotable laboriosidad.

    En 1956 Carlos viajó a Japón bajo una figura especial denominada “Dekasegui” (persona que sale de su tierra para hacer fortuna en otro lugar). Allí se pagó sus estudios para perfeccionar su dominio del japonés en la Universidad de Sofía, ubicada en Tokio.

    Allí asistió a la Primera feria de maquinarias japonesas y le llamó la atención una para fabricar pelotas y productos inflables.

    Carlos pertenecía al equipo de natación de su facultad y recordó que en sus prácticas de inicio utilizaban tripas de caucho a falta de salvavidas. Decidió adquirir una de estas máquinas y la llevó a México.

    A los 21 años y con apoyo de su familia, estaba fundando su primera empresa. Ésta, aún hoy, lidera el mercado de los productos inflables: Industrias Kay, que fabricó los inmensos aros inflables emblema de las olimpiadas México 68.
    En 1981, y tras labores de convenio entre la industria Yakult Japón, logró los permisos para instalar la Planta Yakult México. Esta inicia operaciones con su fábrica completamente automatizada localizada en el municipio Ixtapaluca.

    Actualmente cuenta con una segunda Planta ubicada en Guadalajara, Jalisco y es una de las marcas más consolidadas en el mercado mexicano.

    Carlos Kasuga ha sido un promotor incansable de la educación y los valores. Se ha preocupado por fortalecer nexos entre quienes como él son “nikkai” (hijo de inmigrantes japoneses). Ha fundado escuelas y pertenece a agrupaciones destinadas al rescate de la cultura japonesa.


    También es reconocido por difundir la fórmula de su éxito a través de conferencias, libros y vídeos. Sus ideas apuntan al empoderamiento ciudadano a través de la educación en valores.

    Ideas y aportes

    La filosofía fundamental de Carlos Kasuga se sostiene en cuatro Ejes Fundamentales para lograr el éxito:

    1. El BIEN SER. Para alcanzar el éxito personal y profesional deben cultivarse las siguientes virtudes: Puntualidad, Disciplina, Austeridad, Amor al estudio, Honestidad y Laboriosidad.
    2. El BIEN HACER. Todo lo que se hace debe realizarse bien desde el principio.
    3. EL BIEN ESTAR. Sentirse bien por haber dado lo mejor de uno al hacer las cosas.
    4. EL BIEN TENER. Los 3 pasos anteriores conducen a la prosperidad económica honesta, producto del trabajo limpio y honrado.

    Además de estos postulados, Kasuga aboga por una transformación radical de la educación. No solo debe limitarse a impartir conocimientos académicos tradicionales, sino que debe hacer énfasis en la enseñanza de valores.

    De igual manera, recalca que la limpieza de los espacios, de las personas, debe ser un hábito en la vida de toda persona. Eso también contribuye a la salud y al éxito.

    Afirma que cuando una empresa, una institución del gobierno, una entidad no funciona como debe ser, los responsables son los directivos porque, según sus palabras: Los peces empiezan a podrirse desde la cabeza, no desde la cola.

    En cuanto a sus modos gerenciales, Kasuga rompió paradigmas tradicionales afirmando que al trabajador además de su salario hay que ofrecerle un “sueldo moral”. Esto no es más que hacerle saber lo útil, necesario, querido, respetado y reconocido que es.

    Además, se auto-invita a las casas de sus trabajadores y cena con ellos para fortalecer lazos y visualizar las condiciones en las que viven para apoyarlos de manera personalizada.

    Otro de sus curiosos hábitos empresariales, es no establecer sanitarios diferenciados para los directivos y los obreros.

    Carlos Kasuga es uno de los empresarios mexicanos más importantes de América Latina, hijo de japoneses pero nacido en México. Es fundador y dueño de la empresa de productos lácteos probióticos Yakult, S.A. División México, Presidente del Instituto de Ciencias de la Vida y expresidente de la Federación Panamericana de la Leche. 

    También es fundador y propietario de Industrias Kay Internacional, una reconocida productora de inflables plásticos, y fundador de una de las instituciones educativas más prestigiosa del país: el Liceo Mexicano Japonés.

    También ha ocupado la presidencia de múltiples organizaciones que tienen como finalidad la unión de los “Nikkei” (descendientes de migrantes japoneses) en América latina: la Asociación Mexicana Japonesa, el Comité de las celebraciones de la migración japonesa a México y la Confederación Panamericana Nikkei (COPANI).

    A pesar de haberse titulado como Contador Público, ha dado sobradas pruebas de ser mucho más que eso. Sus resultados como emprendedor exitoso y como altruista ser humano, ratifican su condición de líder integral.

    Carlos Kasuga ha desarrollado como conferencista una interesante faceta, de mayor alcance y trascendencia para la comunidad mexicana y latinoamericana. En cada una de sus presentaciones reivindica el orgullo de ser mexicano.

    Hoy, con sus 80 años, tiene como objetivo compartir con sus compatriotas mexicanos y con su auditorio internacional las fórmulas que ha aplicado en su vida. Las mismas le han servido para alcanzar el éxito personal, profesional y para convertirse en un ciudadano de calidad para la nación que acogió a sus padres. 


    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • ¿Quién es este hombre dueño de la mayor fortuna del mundo, según la famosa revista Forbes? Un mexicano cuya fortuna asciende a los 53.500 millones de dólares en el ya pasado 2010.

    Ingeniero civil de raíces libanesas, su padre fue un católico Maronita de nombre Youssef Salim, quien emigró desde el Líbano a la edad de 14, y cambió su nombre a Julián Slim Haddad, agregando el apellido de su madre, según era costumbre. Hijo de Linda Helú y Julián Slim Haddad, Carlos Slim Helú es egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde impartió la cátedra de Álgebra y Programación Lineal.

    Su carrera como empresario comienza desde muy joven, cuando comenzó a invertir en la compra de negocios, los cuales hacía prosperar exitosamente, así como en la compraventa de bienes raíces en el centro de la Ciudad de México. La clave, como siempre, es la astucia y el olfato para detectar oportunidades: saber aprovechar las crisis en vez de que las crisis se aprovechen de uno. A principios de los años ochenta, en medio de la famosa crisis que paralizó a México y con fugas de capitales históricas, Slim y su grupo realizaban inversiones fuertes en el país, adquiriendo varias empresas que eran vendidas a muy buenos precios.

    Carlos Slim ha mencionado repetidamente que esta etapa del país le recordó por lo que pasó su padre Julián Slim, cuando en 1914 y en plena Revolución Mexicana le compró a su hermano mayor el 50 por ciento restante del negocio que tenían en común, llamado La Estrella de Oriente, creyendo así en México y en su destino. «Si mi papá, en plena Revolución, con el país sacudido, sin todavía tener familia, siendo extranjero y sin el arraigo que te da el tiempo, confió en México y en su futuro, cómo no iba a hacerlo yo», ha dicho Carlos Slim en algunas entrevistas.

    La actividad de Carlos Slim se ha venido diversificando en varios sectores. En 1997 adquirió acciones de la empresa informática Apple Computer, justo antes del lanzamiento de iMac, logrando multiplicar su fortuna.

    En 1997 adquirió Prodigy, un proveedor estadounidense de Internet. Carlos Slim logró hacer de esta empresa un poderoso servidor de diversos servicios de Internet hasta lograr una alianza con MSN, lanzando un portal en castellano de la mano con Microsoft. Éste, al poco tiempo, se convertiría en portal líder en México.

    El 10 de septiembre de 2008 compra un 6.4% del The New York Times, es decir 9,1 millones de acciones por un valor aproximado de $123 millones de dólares. De acuerdo a Slim este es un movimiento estrictamente financiero y no una estrategia para entrar en el mundo de los medios estadounidenses. Con esta participación accionaria se convierte en el tercer accionista más grande de la compañía, después de la familia Ochs-Sulzberger, quienes han mantenido el control accionario del Times desde 1898, y del fondo de cobertura Harbinger Capital Partners.

    Estrategia, oportunismo y decisiones fuertes y acertadas parecen ser las claves del éxito de este latino que se encuentra en la cima del poder económico mundial.


    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Deepak Chopra (22 de octubre de 1946) médico especialista en medicina ayurvédica., orador motivacional, escritor, internista y conferencista especializado en el área del misticismo cuántico. Nació en Nueva Dheli, India. Actualmente vive en La Jolla, California, Estados Unidos. Chopra fue un estudiante proveniente de una familia que logró asegurarle una educación aceptable, a sabiendas que en su ciudad y en general en la India la situación de pobreza, inequidad, y analfabetismo es grande.

    Así que, luego de graduarse con buenas notas empezó a estudiar medicina en la universidad pública de su ciudad. Al terminar su estudio decidió buscar mejores horizontes fuera de su país. Así que, viajó a Estados Unidos, al principio no fue fácil conseguir trabajo, aunque manejaba el inglés, el choque cultural fue duro. Pero luego de unos meses consiguió un trabajo y fue ascendiendo en poco tiempo. Llegó a ser director del hospital Memorial de Nueva Inglaterra y también fue profesor de la Universidad de Boston. El estrés y las grandes jornadas laborales lo llevaron poco a poco a acudir al cigarrillo y a la bebida.

    Chopra tuvo que vivir una gran batalla en contra de estos vicios que estaban afectando su vida personal, emocional, física y laboral. Por ello, comenzó a volver a las bases de la medicina natural aprendidas en su tierra natal. Las mejorías comenzaron a surgir en su vida. Así que sintió la necesidad de divulgar los principios de una salud espiritual, en la que la mente juega un papel fundamental. Sin embargo, las ideas de Chopra han sido controvertidas. Ha sido acusado de charlatán por no tener pruebas sobre la eficacia de sus métodos.

    También ha sido acusado por algunas personas que han tomado talleres en su Centro Chopra, en La Jolla, California por estafa porque aseguran que no sintieron ningún cambio luego de esto. Pero, sin duda este centro es muy popular y constantemente acoge una cantidad impresionante de pacientes provenientes de varias partes del mundo. Cierto tiempo después volvieron a surgir nuevos comentarios en su contra, se le acusó de plagio en varios libros, vender remedios sin prescripción y hasta de ser visto en prostíbulos. Realmente, era más que todo una campaña de desprestigio.

    Pero las acusaciones poco le importaron a Chopra y a sus lectores. Sus seguidores lo han defendido acérrimamente porque sienten en él una guía, una protección y una palabra sabia y sensata en el momento indicado.

    Sus libros también han logrado ser vendidos en varias partes del mundo y todos y cada uno son calificados como exitosos. Los más vendidos últimamente han sido: Cuerpos sin edad, mentes sin tiempo, Curación cuántica, Las siete leyes espirituales del éxito, Almas gemelas y Sincrodestino, uno de los más vendidos en Colombia.

    En su nuevo libro, expone que las coincidencias tienen un gran poder para cambiar el rumbo de la vida. Chopra asegura que el destino puede determinarse para conseguir lo que se desea. En otras palabras, las casualidades son mensajes que nos llegan para enrutarnos mejor en la vida. En su libro les brinda a los lectores varios consejos de cómo aprovechar las coincidencias en la vida de cada uno. Para este médico indio el destino es la realización progresiva de las metas propias. Chopra habla a sus seguidores de lo necesario que es conectarse con la creatividad del Universo, su capacidad para tener compasión, alcanzar los propósitos y el amor en la vida.

    Ahora bien, para Chopra y sus planteamientos la meditación es la clave y el camino para encontrar la respuesta a muchas cosas. Escuchar su voz interior y actuar de acuerdo a ella es una de las grandes tareas. En el momento en que la mente de una persona logré esto, está escapando de diversos problemas emocionales como la depresión, la desesperación, la falta de sentido, entre otros. Uno de los métodos por los cuales se reconoce Chopra es por su uso de la confrontación, en sus textos y charlas siempre está formulando preguntas, que sin duda ubican a la persona en una posición complicada.

    Uno de sus libros más destacados es Golf, en este libro aclaro lo importante que es entender el espíritu de este juego ya que para ejecutarlo y obtener el objetivo deseado se debe usar la coordinación del cuerpo y de la mente. Chopra aceptó una entrevista por parte del periódico tradicional de Colombia El Tiempo en donde dio una visión desde su experiencia y conocimiento sobre la situación colombiana. Dijo que era necesario que cada ciudadano encontrará la felicidad para mejorar tantos problemas. Encontrar ese camino garantizará el éxito.

    Chopra es uno de los indios con más libros publicados, lleva casi 40 y todos son exitosos, una gran cantidad han sido Best Seller. Es uno de los personajes más destacados en temas de espiritualidad y el poder de la mente en la curación médica. Su influencia está marcada por las enseñanzas de escrituras tradicionales indias como el Ayurveda, corriente tradicional de la curación hindú, los Vedānta y el Bhagavad Gita. Esto lo expresa en cada una de sus entrevistas, además sabemos que es seguidor de Jiddu Krishnamurti.

    Entre los detractores de Chopra, se encuentran famosos científicos y médicos como el biólogo Jerry Coyne, el físico teórico y cosmólogo Lawrence Krauss, el biólogo evolucionista Richard Dawkins, David Gorski, el doctor Stephen Barrett, Michael Shermer, el neurólogo Steven Novella, PZ Myers, el consultor médico Gerald C. Zumwalt, entre otros. La revista Time lo eligió entre los 100 íconos y héroes del siglo XX y fue bautizado como el profeta-poeta de la medicina alternativa. Gran cantidad de sus libros se encuentran traducidos a 35 idiomas; en inglés se han vendido más de 12 millones de ejemplares.


    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Emilio Azcárraga Milmo o Emilio Azcárraga Jr. (San Antonio, Texas, Estados Unidos; 6 de septiembre de 1930-Miami, Florida, Estados Unidos; 16 de abril de 1997) fue un empresario mexicano, hijo de Emilio Azcárraga Vidaurreta, quien fundó lo que hoy es Televisa.

    Estudió en la academia militar de Culver Academies, en Estados Unidos y se graduó en 1948.

    Trabajó en varias empresas en la televisión tales como Univision, una cadena de habla hispana perteneciente a las 12 cadenas de Estados Unidos, en los años 60, y en los años 70 como accionista de Grupo Televisa S.A.

    También dirigió estaciones importantes de la televisión mexicana y era el presidente de la red de habla hispana Galavisión. Fue propietario de empresas inmobiliarias.

    Como parte de su actividad filantrópica, en 1985 fundó la Fundación Mexicana para la Salud A.C., junto con otros empresarios mexicanos que tuvieron la responsabilidad social, compromiso y solidaridad para generar una inversión social a largo plazo que contribuyera a mejorar la calidad de vida de los mexicanos.

    Fue dueño de "The National," un diario estadounidense enfocado hacia los deportes, que fue publicado entre el 31 de enero de 1990 y el 13 de junio de 1991.

    En octubre de 1993, declaró al Semanario Proceso: “México es un país de clase modesta muy jodida, que no va a salir de jodida. Para la televisión es una obligación llevar diversión a esa gente y sacarla de esa triste realidad y de su futuro difícil. La clase media, la media baja, la media alta. Los ricos, como yo, no somos clientes, porque los ricos no compramos ni madre”aunque no esta aclarado en que contexto lo dijo.

    El 15 de febrero de 1994 lanzó al mercado mexicano el diario "Summa", que fue un fracaso. Lo cerró en enero de 1995.

    Se casó 4 veces, la última con Adriana Abascal, antigua Miss México; su anterior compañera sentimental fue Paula Cusi.

    Murió el 16 de abril de 1997 a bordo de su yate ECO a las afueras de Miami a causa de cáncer de páncreas. Entonces Grupo Televisa pasó a manos de su hijo Emilio Azcárraga Jean, a sus hijas, a Adriana Abascal y a su exesposa Paula Cusi.

    Su vida.

    Emilio Azcárraga Milmo, el empresario más poderoso que ha visto México, era muy quisquilloso con los gafetes. Estas credenciales, sin las cuales ningún empleado era admitido dentro de las instalaciones de Televisa, debían portarse no sólo como identificación, sino como símbolo de orgullo. Después de todo, el personal de Televisa estaba empleado por la compañía de medios de comunicación de habla hispana más grande del mundo, con cimientos que se remontan a 1930. Cuando se encontraba en sus oficinas de Chapultepec, Televicentro, o en los Estudios San Angel, Azcárraga procuraba siempre usar su gafete, aunque a veces lo dejaba a propósito dentro de su bolsillo y reprendía escandalosamente a los guardias de seguridad que le permitían pasar sin él. En Televisa, el gafete representaba entonces el pasaporte y el emblema de honor; por tanto, la lealtad consistía en tener no sólo “la camiseta bien puesta”, sino también “el gafete bien puesto”.

    Un día en Televicentro, Azcárraga entró en un elevador en el que viajaban algunos de sus técnicos, enfundados en sus chamarras amarillas. Inmediatamente notó que uno de los hombres no llevaba el gafete prendido al bolsillo de su uniforme, sino colgando de su cinturón. “¿Para eso te pago tanto?”, reclamó Azcárraga, “¿pa’ que traigas el gafete en los huevos?”. Se hizo un silencio aterrador. El Tigre había rugido. Pero el empleado pudo musitar una respuesta. Llevando su mano a la garganta, exclamó: “No, señor, esos los traigo aquí”.

    Azcárraga soltó tremenda carcajada, una de esas amplias y sonoras carcajadas suyas que le eran características. Nerviosos, sus empleados empezaron a reír entre dientes. Cuando el elevador llegó a su piso, Azcárraga se quitó su Rolex y se lo dio al trabajador. “Lo mereces, cabrón”, dijo, y salió por las puertas.

    Ese era El Tigre. Temido y amado, déspota y alegre, impulsivamente generoso. Pero ¿exactamente por qué lo llamaron ‘El Tigre’? ¿Cómo surgió el apodo?

    Hay tantas respuestas como percepciones acerca de este nombre. Algunos periodistas que escribieron sobre él señalaban que se debía a la franja de cabello cano, que peinaba hacia atrás, y que acrecentaba su porte señorial. Los hombres de negocios atribuían el sobrenombre a su tendencia a arrojarse sobre algún bien ambicionado o a lanzarse a un nuevo negocio con premura; sus decisiones parecían basarse más en un instinto animal que en cualquier estudio. “Si le propones una idea, en ese momento te dice si la compra o si cree que eres estúpido”, decía el embajador Agustín Barrios Gómez, quien trabajó muchos años en Televisa. “Jamás te dice ‘llámame el lunes’. Es ‘hagámoslo’ o ‘vete a la chingada”. Más que pasar tiempo leyendo sobre un asunto, Azcárraga prefería buscar expertos, bombardearlos con preguntas y entonces tomar una decisión rápida, salomónica.

    Los empleados de menor rango, quienes temblaban con sólo pensar en disgustar al patrón, sentían que el apodo reflejaba su impulsivo hábito de maltratar a aquellos que no llenaban sus expectativas, a veces despidiéndolos ahí mismo sin escucharlos. Otros sugerían que tal vez como su padre, Emilio Azcárraga Vidaurreta, era conocido como El León, era lógico que el hijo tuviera un mote felino también.

    De hecho, Emilio Azcárraga Milmo fue bautizado como El Tigre a finales de la década de los 60, antes de tomar el control de la compañía (1972) que su padre había fundado (en la década del 30), aunque el apodo no llegó a ser muy conocido sino hasta la de los 80.

    En diversas épocas, su imperio incluyó cuatro cadenas nacionales de TV, radio, la editorial de revistas en español más grande del mundo, películas, videos, y los importantes equipos mexicanos de fútbol: América y Necaxa. Pero al final, la historia de su vida estuvo llena de contradicciones. Aunque era orgullosamente mexicano, había nacido en Estados Unidos y allí eligió morir. Pese a haber sido el hijo caprichoso de un prominente hombre de negocios, que se creía estaba destinado a ser mediocre, acabó con todas esas predicciones al convertirse en un hombre aún más rico y poderoso que su propio padre.

    Para 1993, Emilio Azcárraga Milmo era el hombre más rico de América Latina, con una fortuna estimada en 5.000 millones de dólares. La pregunta que surge, sin embargo, es si la asombrosa expansión de su empresa fue resultado de su visión y su refinado olfato para los negocios, o si lo logró en vista de la ausencia de una competencia local y, en general, por las circunstancias favorables en las que se desarrolló y que fueron otorgadas por el sistema.

    El imperio de la familia Azcárraga ha moldeado al menos a tres generaciones de mexicanos. Según estudios realizados por el Instituto Nacional del Consumidor, un niño mexicano común pasa, como promedio, unas 1.500 horas al año frente al televisor contra menos de 1.000 horas en la escuela. Estadísticas como esta generan dudas sobre cuál de las dos ha ejercido una mayor influencia.

    Más de 80 millones de televidentes regulares están expuestos diariamente a modelos y expectativas que en la realidad se satisfacen muy pocas veces. Esta influencia sociocultural ha tenido manifestaciones superficiales evidentes. Desde los años 50, cuando llegaron las actrices rubias a la televisión y los anunciantes preferían gente de tez blanca y cabellos castaño o rubio para presentar sus productos, aumentó la venta de tinte rubio para el cabello.

    La influencia televisiva se ve también en los nombres con los que, desde los 70, se bautiza a los niños mexicanos. El santoral quedó atrás; desde esas fechas, los padres usan cada vez más a la televisión como fuente de inspiración para nombrar a sus hijos. El Registro Nacional de Población muestra que nombres como Marimar, María Mercedes, Gabriel o Gabriela, se multiplicaban en los recién nacidos, coincidentemente con la salida al aire de nuevas telenovelas.

    México se ha convertido en un país de televidentes. La cantidad promedio de horas diarias que pasan los mexicanos frente al televisor rebasa la de Estados Unidos y los países europeos. De los sectores más educados a los de menores recursos, todos reciben los sofisticados estímulos de la pantalla chica, que por más de 20 años estuvo prácticamente monopolizada por la programación de Televisa. La empresa de Emilio Azcárraga ha sido la principal influencia en las actividades culturales, políticas y económicas de la mayoría de la población mexicana. El mismo partido gobernante ha tenido que utilizarla para conectarse efectivamente con sus electores potenciales. “Televisa es la dueña del tiempo libre de los mexicanos”, ha dicho el escritor Carlos Monsiváis.

    El consorcio de Azcárraga representó, durante más de 25 años, una pieza fundamental en la estabilidad política del país. Con su amplio alcance y sus variados recursos, Televisa prácticamente definía qué era noticia en México y también qué no lo era; el conocido noticiero nocturno —24 horas— de hecho determinaba lo que los mexicanos debían saber y lo que no. Ejemplos de lo que, por años, los mexicanos no se enteraron por la televisión sobran: el número aproximado de víctimas del temblor de 1985, en Ciudad de México; la denuncia de las mujeres cuyos hijos han desaparecido; críticas al modelo económico; las posiciones políticas distintas a las del PRI.

    Hasta muy recientemente, en época de elecciones, Televisa difundía la información del partido oficial e ignoraba a los candidatos de los partidos de oposición y sus clamores de fraude, lo que fue mermando la credibilidad de la televisora. Esta actitud se hizo más patente en los comicios locales de Chihuahua en 1986, donde el PAN y algunas organizaciones civiles protestaron fuertemente por la manipulación que Televisa había hecho con la información. De las protestas, la gente se enteró por la prensa; jamás existieron para la televisión.

    Las manifestaciones sindicales, campesinas, magisteriales o de cualquier organización cívica eran ignoradas o se informaba solamente del caos vial que provocaban; nunca se les daba espacio para escuchar el motivo de su protesta.

    Contradicción es quizá el término que mejor capta el carácter de Emilio Azcárraga Milmo, pero su obsesiva preocupación por mantener el control es probablemente la clave para explicar el derrotero de su vida. El estilo de su liderazgo despótico no sólo provenía de la costumbre típica empresarial mexicana. Existen profundas razones personales que explican porqué toda su vida fue una verdadera batalla épica por el control.

    Nacido en San Antonio, Texas, el 6 de septiembre de 1930, y educado en la Academia Militar Culver, en Indiana, Emilio Azcárraga siempre necesitó controlar. Recién empezados sus 20, pocos meses después de haber contraído matrimonio, Azcárraga vio cómo su esposa desarrollaba una enfermedad incurable y moría. A partir de ese momento, procuró buscar amistades y romances que obedecieran las condiciones que él establecía. La mayoría de sus amigos eran también sus empleados, y aquellos que no lo eran a menudo hacían negocios con él, pero Emilio siempre mantenía las riendas. Afectado por un sentimentalismo que, al menos en parte, tenía sus raíces en la muerte de su esposa, y que lo impulsó a emprender una serie de negocios y relaciones breves, su carrera se convirtió en una búsqueda de respeto y de poder. Durante 20 años, su archirrival en esta batalla fue su propio padre, quien apodó a su hijo el ‘príncipe idiota’ desalentado ante sus modales de Casanova y su conducta caprichosa. Y durante al menos 20 años más. Parece que la memoria de su padre muerto siguió impulsándolo a buscar la expansión de la empresa hasta convertirla en un imperio de medios cada vez más grande.

    De hecho, los dramas que moldearon la vida adulta de Azcárraga Milmo eran dramas de poder y control: los matrimonios, aventuras, divorcios y separaciones; la lucha por llegar a ser un digno heredero de su padre a la cabeza del más grande consorcio de medios de habla hispana; la resistencia ante los esfuerzos oficiales por nacionalizar o interferir con la empresa; su insistencia en tener la exclusividad de los artistas y otros empleados; la batalla para conservar las estaciones de Televisa en Estados Unidos; la ruptura con sus socios, Rómulo O’Farrill y Miguel Alemán Velasco; la onerosa carga que representó la compra de las acciones de su hermana Laura; la lucha interna contra los magnates de medios Rupert Murdoch y Roberto Irineu Marinho en la creación de un servicio de televisión vía satélite para América Latina en el que Televisa tuviera al menos iguales derechos; y, finalmente, cuando su salud entró en franco deterioro, sus esfuerzos para asegurar una transición de poder a su hijo (Emilio Azcárraga Jean).

    Los filosos ángulos de la personalidad de Azcárraga eran más evidentes en su lenguaje. Al igual que su padre, tenía por costumbre dirigirse a la gente llamándola “pendeja”, y disfrutaba emplear expresiones amenazadoras cuando quería que algo se hiciera. “¡Te cuelgo de los huevos si no lo haces a tiempo!”, gritaba a sus empleados.

    Aunque Azcárraga era un hombre obsesionado con el control, con frecuencia era incapaz de mantener su propia ecuanimidad. El mensaje quedaba muy claro para los empleados: si lo hacías enojar o tratabas de engañarlo, podías enfrentar toda la fuerza del gruñido y las garras de El Tigre. Sus famosos rugidos eran a menudo largas y humillantes diatribas, llenas de obscenidades. A veces llegaba hasta lo físico. Su jefe de investigaciones, Miguel Sabido, entró en una acalorada discusión cuando Azcárraga le dijo que pensaba vender el Teatro Alameda, que había pertenecido a la familia desde los años 30. Azcárraga empujó a Sabido con tanta fuerza que lo tumbó al suelo, desde donde siguió gritando a su jefe. Azcárraga le gritó de regreso: “¡Levántate, cabrón de mierda, eres un vicepresidente de Televisa!”.

    Pero Azcárraga sentía simpatía por aquellos que no se dejaban intimidar fácilmente. Su forma agresiva de hablar era su método para asegurar que sus órdenes fueran obedecidas y, al mismo tiempo, despertar la lealtad de sus subalternos de manera informal. Cuando el jefe te llamaba “pendejo” o “cabrón” o “maricón”, significaba que eras uno de sus chicos, que le caías bien y que confiaba en ti. Si no le agradabas, te hablaba de “usted”.

    Azcárraga no reservaba sus rugidos exclusivamente a los hombres. Lucía Méndez, la actriz que por muchos años fue su creación más preciada, recibió una severa reprimenda cuando se grababa El extraño retorno de Diana Salazar en 1987. Lucía le dijo que iba a tener un bebé. Lejos de felicitarla, El Tigre puso el grito en el cielo. La Méndez había cometido el pecado capital de las actrices: se había embarazado ¡justo a la mitad de una telenovela! Azcárraga le recetó un sermón de altos decibeles: “¿Por qué no lo planificaste? ¿Cómo le vamos a hacer si te pones muy gorda? ¡Estás al aire! ¡Eres una irresponsable! ¡¿Cómo es posible? !”, y así siguió y siguió. Lucía no hizo más que soltarse a llorar y no paró hasta varias horas después. Al día siguiente, Azcárraga le telefoneó y se deshizo en disculpas: “Mira, Lucía, realmente ayer me enojé mucho, me puse muy mal. Te grité mucho. Quiero pedirte que me disculpes, y decirte que tienes razón: llevas muchos años trabajando, estás en la edad perfecta para tener un hijo...”. Era típico de Azcárraga. Un zarpazo y luego una lamida.

    Toda su vida, Azcárraga cultivó la amistad de personas famosas y sofisticadas. Contaba entre sus amistades cercanas al más grande hombre de letras en México: Octavio Paz. También eran amigos suyos el director de orquesta austríaco Herbert von Karajan, el pintor británico David Hockney, el banquero y filántropo estadounidense David Rockefeller, el rey Juan Carlos de España y el historiador mexicano Enrique Krauze. Sin embargo, pese a rozarse con una élite cultural e intelectual en donde sumaba amigos famosos y sofisticados, como creía debía hacerlo un aristócrata, la principal contribución de su empresa a la cultura mexicana fue una especie de drama que ha sido frecuentemente denostado (sin habérsele estudiado a profundidad) como el opio de los pobres: la telenovela. Asimismo, Azcárraga se aficionó a la promoción de la ópera e incluso consiguió una interpretación de la Misa de la Coronación, de Mozart en el Vaticano; pero generalmente, los productos musicales de Televisa eran cantantes prefabricadas con cuerpos construidos a posteriori.

    Azcárraga manejaba rígidamente su empresa como proveedora de entretenimiento para las masas. Sin embargo, era un hombre de gran entusiasmo y gestos patrióticos, que lo llevaron a invertir en instituciones culturales, exposiciones y eventos que mostraban su gran aprecio por la excelencia artística. Al parecer, les daba caviar a los acaudalados y potaje a los pobres, pero mucho de lo que apoyaba en las artes era gratuito y disponible al público en general.

    Como su padre, Azcárraga dedicó muchos de sus recursos, tanto personales como profesionales, a los pobres. Públicamente, creía que sus canales de televisión servían a las clases humildes al darles entretenimiento gratis. En lo privado, en uno de los aspectos menos conocidos de su vida, hizo donativos secretos—de su propio bolsillo y no de Televisa—a numerosos proyectos de caridad. Estos incluían albergues para los niños de la calle y personas incapacitadas, así como escuelas en Chiapas. También contribuyó con el grupo de defensa ambiental Greenpeace y financió viajes de monjas a Roma.

    Muy pocos sabían de estas donaciones ya que generalmente las enviaba de manera anónima, pidiéndoles a sus secretarias de confianza o a algunos ejecutivos que se encargaran de la transferencia de los fondos. No le gustaba que le dieran las gracias, y menos cuando el agradecimiento era emotivo, porque lo desconcertaba totalmente.

    Azcárraga, sin embargo, falló en servir a los mexicanos como un pueblo mestizo. Optó por un tipo de programación que suprimía—y aún suprime—los rostros morenos de la mayoría de los habitantes del país. Vetó cualquier representación artística auténtica del estilo de vida de los más necesitados, prefiriendo ofrecer una mezcla de cuento de hadas y pantomima. Creyó ayudar a los pobres al permitirles el acceso gratuito a espectáculos como Siempre en Domingo, pero durante más de tres décadas, este complaciente público estuvo ovacionando a una sucesión de artistas que eran cada vez más blancos y más rubios, y progresivamente menos parecidos a los que se encontraban en el estudio.

    Fascinaba y atraía a casi todos los que le conocían por primera vez. En los negocios, utilizaba su innegable encanto para convencer a algún ejecutivo que quería contratar o algún empresario con quien quisiera hacer negocios. En privado, lo usaba como complemento de su atractivo físico y su magnetismo, para seducir a las mujeres y —en un sentido platónico— a muchos hombres. Al igual que Clark Gable o Jorge Negrete, las mujeres querían estar con él, y los hombres querían ser él. Muchos exitosos empresarios y diplomáticos extranjeros quedaron hechizados con su encanto: el corredor de bienes raíces de Los Angeles, George Rosenthal; el editor del New York Post, Peter Price; el agente de yates inglés, George Nicholson; el magnate de la televisión estadounidense, Jerry Perenchio; el embajador de Estados Unidos, John Gavin; y el embajador ruso, Oleg Darusenkov. A veces la seducción era puramente verbal. A Azcárraga le gustaba discutir con mujeres indómitas, insumisas; desde María Félix hasta la entrevistadora Cristina Saralegui, tanto por el placer de cautivarlas mientras se enfrentaban, como para intercambiar ideas. En ocasiones, la labor de seducción era innecesaria: la actriz—ahora senadora—Irma Serrano ‘La Tigresa’, quien fuera amante del presidente Gustavo Díaz Ordaz, alguna vez le envió un cheque en blanco con una nota que decía: “Pon la cantidad que quieras por pasar una noche contigo”.

    El encanto era parte de los recursos histriónicos de Azcárraga y se hizo más evidente con el tiempo. Si sospechaba que había problemas, podía amenazar en broma: “Si no ¡vas a ver por qué me llaman Tigre!”.

    Se sometió a cirugía plástica y se tiñó el cabello, que ya encanecía, para acentuar su franja blanca. Vestía de manera impecable y se perfumaba con la más exclusiva colonia Chanel. Ya avanzados sus 60, seguía ejerciendo un efecto seductor en la gente que recién le conocía. “Emilio Azcárraga es el modelo de la perfección en el arreglo personal”, consideró en una ocasión Nely Galán, ejecutiva estadounidense, que trabajó con él en 1994. “Vive la vida como una representación artística”.

    Azcárraga tenía, sin embargo, un talento que es fundamental en un administrador: fomentar la lealtad y la dedicación de su gente. Lograba inspirar a sus más allegados con sermones privados en los que contagiaba su entusiasmo por el negocio de la televisión. “Mira, Gastón”, le dijo una vez a Gastón Melo, su asistente personal en los 90, “si tú vas a trabajar conmigo, quiero que sepas qué es la comunicación. Los transportes—lo que camina por tierra, los barcos en el mar, los autobuses—son lo que los políticos ven como los medios de comunicación”. Hizo una pausa para lograr un mayor efecto y remató: “Yo veo el aire, Gastón. Ese es mi negocio”.

    Azcárraga gozaba de una gran presencia entre los trabajadores de menor rango. Siguiendo el ejemplo de su padre, visitaba los foros de San Angel cada mes para asomarse a ver cómo iba la última novela y levantar la moral. Su llegada parecía hacer temblar la tierra; las conversaciones se interrumpían abruptamente. Pero luego, rodeado de una multitud, el jefe se dedicaba a preguntar por la familia, a felicitar a las actrices por sus matrimonios, a lamentar que algún familiar estuviera enfermo o a hacer bromas con los empleados de más edad. Casi todos estaban orgullosos de que El Tigre fuera su patrón.

    Azcárraga predicaba con gran celo que el deber de la televisión era reflejar y respetar los valores de la familia mexicana. Pero el ejemplo que él mismo daba no podría haber sido peor: su vida familiar era de engaño permanente —no sólo engañaba a sus esposas, sino incluso a sus amantes— y hasta pocos años antes de morir, se ocupaba poco de sus hijos.

    Aún más complejo era su patriotismo. El amor de Azcárraga por México, tanto en palabras como en hechos, no se pone en duda. Elogios hacia México y una preocupación por el bienestar de su gente eran con frecuencia mencionados en sus discursos públicos y en conversaciones privadas. “Un satélite”, dijo en una asamblea de anunciantes, “cuesta 30 millones de dólares, y a unos siete años. Comunica a todo el país. ¿Qué son 30 millones de dólares a plazos? Porque a plazos los mexicanos compramos ¡hasta la Casa Blanca!”.

    No obstante, algunos podrían afirmar que su fervor patriótico era un producto para consumo público y conveniencia política. Podrían aducir que estaba calculado para contrarrestar las críticas contra el monopolio televisivo o contra su proclividad hacia lo estadounidense. Para sus amigos y la mayoría de sus empleados, tales opiniones resultan inadmisibles.

    Sin embargo, cuando Azcárraga pronunció su famoso discurso de 1993 sobre la misión recreativa de Televisa, refiriéndose a “una clase modesta muy jodida” y a la obligación de la televisión de “sacarla de su triste realidad”, muchos interpretaron estas palabras como prueba de una arrogante condescendencia y de una explotación que ejercía sobre los pobres. Cierto o no —algunos afirman que sus palabras fueron mal interpretadas— surge la pregunta de si esas son palabras propias de un patriota.

    En sus últimos años, mientras su salud empeoraba por el cáncer, las contradicciones de Azcárraga se multiplicaban. Obedecía a sus impulsos con más frecuencia, pero también exhibía un recién adquirido sentido de responsabilidad —personal, profesional y política—, tratando de convertirse en un padre para sus hijos, buscando adelgazar su inflado imperio y promoviendo un acercamiento con los partidos de oposición.

    En su vida amorosa, se vio dividido entre Adriana Abascal, la reina de belleza 40 años más joven que él, un catálogo recurrente de jóvenes actrices, y Paula Cussi, su tolerante compañera por más de 20 años y cuarta esposa. Azcárraga parecía vanagloriarse de su habilidad para mantener dos o tres relaciones amorosas al mismo tiempo, pero este acto de malabarismo se convirtió en un torneo de lucha libre femenina. Sin embargo, cuando finalmente Paula Cussi decidió tirar la toalla y dejarlo, Azcárraga la convenció de no divorciarse, y siguieron viéndose como amigos.

    Para entender las relaciones entre Televisa y el gobierno hay que conocer una larga historia. El Estado ha buscado de manera intermitente ejercer su hegemonía cultural y su control político sobre la comunicación masiva —a través de los canales estatales 7, 11 y 13, y al menos tres amenazas de nacionalización de Televisa— sólo para ser constantemente derrotado o comprometido por los intereses empresariales de Emilio Azcárraga. Los canales estatales fueron incapaces de competir con Televisa y demostraron también que el Estado no tenía la voluntad ni la visión para manejar una televisión alternativa. Tampoco hubo necesidad: Televisa cumplía con los requerimientos gubernamentales en términos de comunicación.

    La cercanía de Televisa con el gobierno ha sido tal, que hubo un momento en que irónicamente le llamaron la Secretaría de Información. No sólo por el control que ejercía —y aún ejerce— sobre la información que recibe la mayoría de la población todos los días, sino porque durante décadas ha ido cambiando a diario patrones de consumo, modelos sociales, aspiraciones, lenguaje cotidiano y opiniones políticas.

    Azcárraga tenía ese nivel de influencia en la estructura del poder mexicano. En el gobierno tenía derecho de picaporte de la residencia oficial de Los Pinos para abajo. Desde los años 70, el oído presidencial siempre estaba dispuesto a escuchar las opiniones, peticiones o quejas de Azcárraga. Podía maldecir las trabas burocráticas y la lentitud administrativa, o influía —la mayoría de las veces con gran eficacia— en el bloqueo de su potencial competencia.

    Una de sus principales escritoras de novelas, Yolanda Vargas Dulché, buscó a Azcárraga cuando comenzaba el sexenio de Carlos Salinas de Gortari. Tratando de cumplir sus promesas de campaña de acabar con la corrupción, el presidente Salinas había enviado a la cárcel a varios ricos empresarios, acusados de evasión de impuestos. Uno de ellos era el esposo de Yolanda, Guillermo de la Parra, propietario de la cadena de hoteles Krystal. Como la empresa estaba a nombre de la familia, se libraron órdenes de aprehensión en contra de Yolanda y de sus hijos. Cuando Azcárraga se enteró, llamó a Yolanda, quien se había escondido con un pariente, y le dijo: “La televisión está a sus órdenes”. De inmediato fue a ver a Salinas para abogar por esa familia y también hizo que Ricardo Rocha entrevistara a Yolanda por televisión para despertar la simpatía del público. Entre otras cosas, Yolanda habló de cómo su esposo había mandado a construir casas gratis para 36 familias en una hacienda de su propiedad en Durango. Dos meses después, De la Parra fue liberado.

    Al secretario de Comunicaciones y Transportes, Andrés Caso Lombardo, lo mandó a la chingada porque se oponía a otorgarle unas concesiones con las que se crearía la cuarta cadena nacional de Televisa. El funcionario no quería darle mayor poder al consorcio. Azcárraga, irritado, argumentaba que sólo así se uniría a los mexicanos. Ante lo que pensaba era una actitud irracional por parte del secretario, Azcárraga recurrió al presidente Salinas y obtuvo decenas de concesiones que permitieron al Canal 9 transmitir en cadena a todo el país.

    También ilustra su influencia en el poder el hecho de que Joaquín Vargas tuviera que esperar casi cinco años para operar una concesión de televisión de paga en la Ciudad de México. Azcárraga interpuso un amparo para retrasar la entrada de esta nueva señal, Multivisión, ya que competiría directamente con su empresa Cablevisión. La única explicación que el presidente Miguel de la Madrid dio a don Joaquín fue que tendría que esperar, porque Televisa le era “muy importante”. Días antes de que finalizara su sexenio, De la Madrid autorizó que entrara en operación la concesión de Multivisión.

    En la selva política, Azcárraga se movía a sus anchas. Conocía el sistema y sabía perfectamente qué botones presionar para obtener lo que quería. “Emilio les habla a los funcionarios como nadie. Y sabe reconocer el talento. Toma lo que le sirve y desecha lo que no”, describió en una ocasión al periódico Los Angeles Times un alto funcionario mexicano.

    Aunque no hay duda de que era hombre del sistema, Azcárraga nunca les hizo la corte a los funcionarios. Hablaba con los presidentes de tú a tú y sus asuntos los trataba con la primera línea del gabinete, no con ceremonia ni reverencia, sino como si estuviera cerrando un negocio más con algún socio o cliente. Y en cierta medida, así era: Televisa servía al sistema y el sistema servia a Televisa.

    Azcárraga a veces difería de algunas posiciones del gobierno, pero pocas veces esos diferendos salían a la luz pública. En privado se manifestaba a favor de la legalización de las drogas, una política que un ala del gobierno veía con buenos ojos, pero que públicamente ha sido inadmisible. A mediados de los 90, Azcárraga le dijo al diario financiero estadounidense The Wall Street Journal: “No hay manera de detener a los narcotraficantes, salvo mediante la legalización de las drogas. Hay demasiado dinero en juego”. Eso pensaba, pero nunca tomó la iniciativa para comenzar una campaña en este sentido. Respetaba la posición oficial.

    Tenía su propia agenda y cuando ésta no era compatible con los intereses gubernamentales, lo hacía saber. En septiembre de 1982, cuando el presidente José López Portillo nacionalizó la banca, Azcárraga montó en cólera y encaró al presidente por su decisión, temiendo que la próxima industria a nacionalizar fuera la televisión. “No tenía una convicción política muy firme porque su espíritu capitalista se transparentó en el momento de prueba, cuando la nacionalización de la banca”, dice ahora el ex presidente López Portillo. “Ahí conocí a Emilio Azcárraga”.

    Como éste, hubo algunos exabruptos de El Tigre en su trato con el poder, pero fueron más bien excepciones en la generalmente cordial y mutuamente benéfica relación entre Televisa y el sistema gobernante.

    Quizá el evento que dibuja más claramente esta simbiosis fue una cena privada del presidente Salinas, los dirigentes del PRI y la crema y nata de la clase empresarial mexicana, que se celebró en febrero de 1993. Durante el banquete, el líder del partido sugirió que cada uno de los asistentes aportara 25 millones de dólares a la campaña presidencial que arrancaría ese año. Azcárraga ofreció triplicar la cantidad como pago a todo lo que, como empresario, había recibido gracias al partido y al gobierno.

    Aliado incondicional del presidente de la República —más incondicional de algunos que de otros— y del PRI, Azcárraga no ocultaba su partidismo ni su disposición a apoyar con dinero o en especie al partido oficial. Cada vez que se acercaba un proceso electoral, Azcárraga hacía declaraciones de banqueta en actos oficiales sobre su apoyo al PRI. Las citas eran distintas, pero en lo esencial repetía las mismas palabras: “Somos del PRI, nuestro jefe es el presidente de la República, y somos parte del sistema”.

    Ese era El Tigre. Un hombre controvertido que, para bien o para mal, despertaba las más arrebatadas pasiones. Un hombre curioso que exploró casi todas las áreas de la vida nacional.

    ¿Tuvo algún otro mexicano mayor influencia en la economía, la política y la cultura de su país en la segunda mitad del siglo XX? Hasta ahora la evidencia muestra que no.


    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • El empresario minero más importante de Perú, Alberto Benavides de la Quintana, nació en Lima el 21 de octubre de 1920. Su padre fue Alberto Benavides Diez-Canseco, alcalde de Lima y hermano de Francisca Benavides, esposa del dos veces presidente Óscar R. Benavides. Su madre fue Blanca de la Quintana Cichero, hija del ex-ministro de Hacienda Ismael de la Quintana Elías.

    Realizó sus estudios primarios y secundarios el Colegio de la Inmaculada de su ciudad natal, entre 1927 y 1936. Luego, se dedicó a estudiar Ingeniería de Minas en la antigua Escuela Nacional de Ingeniería, hoy UNI, de donde se graduó en 1941. Una vez graduado, ganó una beca de la minera Cerro de Pasco Corporation para estudiar una Maestría en Geología en Harvard, de donde egresó en 1944.

    En 1945 se casó con Elsa Ganoza de la Torre, con quien tiene cinco hijos: Blanca, Alberto, Mercedes Raul y Roque, quien es su sucesor.

    De regreso a Perú, empezó a trabajar en la Cerro de Pasco Corporation, la minera más importante de la época, como geólogo hasta 1950, y luego como Jefe de Exploraciones, hasta 1953. Ese mismo año fundó su propia empresa, Compañía de Minas Buenaventura. Se fue expandiendo por todo el país con el paso de los años y, durante su gestión, desarrolló la minería compenetrándose en mejorar la calidad de vida de las comunidades aledañas.

    Ha desempeñado varias funciones públicas: fue presidente del directorio de las sociedades mineras El Brocal y Cerro Verde, teniente alcalde de Cerro de Pasco y director del Banco Central de Reserva del Perú, entre otras. También se desarrolló como presidente del Directorio de Buenaventura, vicepresidente del Comité Ejecutivo de Minera Yanacocha y director de Buenaventura Ingenieros S.A., Compañía Minera Condesa S.A., Cía. de Exploraciones, Desarrollo e Inversiones Mineras, Compañía Minera Colquirrumi S.A., Consorcio Energético de Huancavelica S.A., Inversiones Colquijirca S.A. y Metalúrgica Los Volcanes S.A.

    Luego de toda una vida de trabajo, en 2001 anunció su retiro y, desde entonces, su holding ha quedado en manos de su hijo Roque.


    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • George Westinghouse, Jr. fue un empresario, ingeniero e inventor estadounidense.

    Inventó el freno neumático ferroviario, por el cual se hizo con su primera patente, e igualmente fue todo un pionero en la industria eléctrica. A lo largo de su vida obtuvo más de 400 patentes.

    Fue uno de los principales rivales de Thomas Alva Edison en la llamada "Guerra de las corrientes". Westinghouse y su Westinghouse Electric (fundada el 1 de agosto de 1886) desarrollaron los sistemas de transmisión de corriente alterna (CA) mientras que Edison apoyaba la corriente continua (CC). Finalmente triunfó la corriente alterna por su menor pérdida de energía eléctrica, bajo precio, etc.

    Fue nominado al Premio Nobel de Física en 1901, pero se lo llevó finalmente el científico alemán Wilhelm Conrad Röntgen.

    Vida personal

    George Westinghouse, Jr. nació en Central Bridge, Schoharie, Nueva York, siendo el octavo de los diez hijos que sus padres trajeron al mundo. Poco tiempo después, al mudarse la familia a Schenectady, New York, su padre montó una tienda-taller de maquinaria agrícola.

    Estuvo alistado en la Guardia Nacional de New York durante la Guerra de Secesión hasta que, a instancias de su familia, regresó urgentemente a casa. Sin embargo, en abril de 1863, convenció a sus padres y se realistó. En diciembre de 1864 fue destinado a la Marina, concluyendo su servicio en agosto de 1865.

    En 1867, George Westinghouse conoció a Marguerite Erskine Walker (1842-1914), con quien pronto se casó. Tuvieron un hijo, George Westinghouse III.

    George Westinghouse murió el 12 de marzo de 1914 en Nueva York, a los 67 años. Como veterano de la Guerra de Secesión que era, fue enterrado en el Cementerio Nacional de Arlington, junto con su esposa Marguerite, la cual falleció tres meses después.

    Freno neumático ferroviario

    Anuncio del nuevo Denver Zephyr (1936), seguridad y frenos Westinghouse.

    En 1869, con 22 años, inventó un sistema de frenos con aire comprimido para los trenes, su primera patente, la cual fue concedida el 28 de octubre de 1873.

    Hasta la llegada de este invento era necesario que un hombre, el guardafrenos, se encargara de ir accionando vagón por vagón todos los frenos del tren. Por esto, fue toda una revolución la inclusión del freno neumático, pues una sola pulsación aplicaba o liberaba los frenos en todo el tren a la vez.

    Con el fin de poder llevar este y otros inventos al mundo, y evitar accidentes como el que él mismo presenció poco antes del desarrollo de sus frenos, fundó la Westinghouse Air Brake Company (WABCO). El 28 de septiembre de 1869 abrió sus puertas.

    Los sistemas de frenado actuales, aun habiendo evolucionado, siguen basándose en el concepto y los diseños creados por George Westinghouse hace más de un siglo.


    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Cranleigh, 1877 - Cambridge, 1947

    Matemático británico. Perteneciente a una modesta familia, sus padres fueron maestros de escuela en su localidad natal. Acabados los estudios escolares con las máximas calificaciones a los doce años de edad, asistió al Instituto Winchester en 1890 y al Trinity College de Cambridge en 1896, de donde fue profesor en 1900.

    Publicó numerosos artículos, en los que destacó como un riguroso analista en cuestiones como la convergencia de series numéricas y el cálculo integral. Escribió A Course of pure mathematics (1908), la primera obra británica en la que se tratan los conceptos de función, número y límite entre otros, adaptados a un público no graduado, que influyeron grandemente en la enseñanza de las matemáticas en la universidad. En 1910 fue elegido miembro honorífico de la Royal Society, institución que lo galardonó con su Medalla en 1920, además de concederle las medallas Sylvester (1940) y Copley (1947).

    Los trabajos de Hardy abarcan una gran diversidad de temas, entre los que destacan el análisis diofántico, la suma de series divergentes, las series de Fourier, la función de Riemann y los números primos. Colaboró con el matemático indio Ramanujan a la teoría de funciones algebraicas. Fue un antibelicista declarado durante ambas guerras mundiales, pues se sentía incapaz de luchar contra un pueblo, el alemán, que tantos matemáticos de talla habían dado al mundo, lo que le colocó en posiciones incómodas frente a sus colegas.

    Considerado el mejor matemático de su tiempo en el Reino Unido, un ataque al corazón mermó considerablemente su capacidad física e intelectual, lo que no le impidió escribir A mathematicians apology en 1940, obra en la que defiende el valor de la matemática teórica más abstracta y la belleza como valor indispensable de las buenas teorías matemáticas por encima de otros valores como su aplicabilidad o relevancia a los problemas de física. Ese mismo año fue nombrado presidente de la London Maths Society, institución que le había concedido la medalla De Morgan en 1929. Su salud empeoró, y a pesar de que publicó algunos artículos de investigación de escaso peso específico, cayó en una fuerte depresión que le impelió a un intento de suicidio por ingestión de barbitúricos en 1947, del que se salvó, pero que le dejaron severas secuelas que acabaron con su vida varios meses más tarde.


    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.
  •  


    Henry John Heinz (Pittsburgh, Pensilvania, 11 de octubre de 1844 - 14 de mayo de 1919) fue un empresario estadounidense que fundó la H. J. Heinz Company. Fue hijo de los inmigrantes alemanes de Baviera que vinieron independientemente a los Estados Unidos a inicios de los años 1840. Heinz desarrolló su negocio en una compañía nacional que hizo más de 60 productos alimenticios; uno de sus primeros fue el ketchup de tomate.

    Fue influyente para la introducción de altos estándares sanitarios para la fabricación de alimentos. Es reconocido porque ejerció una relación paternal con sus trabajadores, proporcionando beneficios de salud, instalaciones recreativas y servicios culturales. Sus descendientes continuaron con el negocio hasta hace poco, vendiendo sus acciones restantes a la compañía predecesora de lo que ahora es Kraft Heinz. Heinz fue el bisabuelo del ex senador estadounidense H. John Heinz III de Pensilvania.


    Biografía

    Primeros años
    Fue hijo de los inmigrantes alemanes John Henry Heinz (1811-1891), de Kallstadt, Palatinado, Reino de Baviera, y Anna Margaretha Schmidt (1822-1899), de Kruspis, Haunetal, Hesse-Kassel.1 Su padre emigró a los Estados Unidos a los 19 años en 1840, su madre a la edad de 21 años en 1843. Se casaron el 4 de diciembre de 1843 en Birmingham, Pennsilvania en el lado sur de Pittsburgh, donde se conocieron por primera vez.Anna Schmidt era hija de un ministro luterano; John Heinz también era luterano.1

    Heinz fue criado y confirmado como luterano. Más tarde en la vida también estuvo como miembro de iglesias metodistas y presbiterianas, y trabajó estrechamente con los bautistas también.

    A través de la familia de su padre, Henry Heinz era un primo segundo de Frederick Trump, que emigró a los Estados Unidos en 1885. Él es el antepasado inmigrante y el abuelo paternal del presidente de los Estados Unidos Donald Trump.​

    Carrera empresarial.

    Cuando era niño, Henry Heinz vendía exceso de verduras al jardín de su madre, y en la secundaria compraba verduras al por mayor y las entregaba a las casas de los vecinos con un recargo. Después de asistir a la universidad de negocios y trabajar en la oficina de la fábrica de ladrillo de su padre.

    Henry John Heinz empezó a empacar productos alimenticios a pequeña escala en Sharpsburg, Pensilvania, en 1869. Allí fundó Heinz & Noble Company con un amigo, L. Clarence Noble, y comenzó a comercializar rábano picante empaquetado cultivados en su propio huerto. Añadieron salmueras, chucrut y vinagre antes de quebrar cinco años más tarde, en 1875. Al año siguiente, Heinz fundó otra compañía, F & J Heinz, con su hermano John Heinz y su primo Frederick Heinz. Uno de los primeros productos de esta empresa fue el ketchup de tomate, y junto a ello vendiendo la misma disposición de condimentos de la anterior empresa.

    La compañía continuó creciendo, y en 1888 Heinz compró a sus otros dos socios y se reorganizó como la H. J. Heinz Company, el nombre llevado hasta el día de hoy. El lema de la compañía, "57 variedades", fue introducido por Heinz en 1896; Por entonces la compañía estaba vendiendo más de 60 productos diferentes. Heinz dijo que eligió "5" porque era su número de suerte y el número "7" era el número de su esposa.

    H. J. Heinz Company fue incorporada en 1905, y Heinz sirvió como su primer presidente, llevando en la posición para el resto de su vida. Bajo su tutela, la compañía se destacó por el trato justo de los trabajadores y por ser pionera en la preparación de alimentos seguros y sanitarios. Proporcionó a sus empleados atención médica gratuita; Instalaciones recreativas tales como gimnasios, piscinas y jardines; Y oportunidades educativas tales como bibliotecas, conciertos libres, y conferencias. Heinz dirigió un exitoso esfuerzo de cabildeo en favor de la Ley de Alimentos y Medicamentos Puros en 1906. Durante la Primera Guerra Mundial, trabajó con la Administración de Alimentos. Heinz era ya el fabricante principal del país en ketchup, mostaza, salmueras, y vinagre. Fue director en muchas instituciones financieras y fue presidente de un comité para diseñar formas de proteger a Pittsburgh de las inundaciones.

    Durante años, su compañía era mejor conocida por sus encurtidos, y a finales de los años 1880 los medios de comunicación se referían a Heinz como el "Rey Pickle", un apodo que duró el resto de su vida.

    Heinz rompió con la mayor parte de la industria alimentaria en su ardiente apoyo a la Ley de Alimentos y Drogas Puras, y su compañía fue una de las primeras en abrir sus puertas para "giras públicas", para tranquilizar a los clientes que sus productos se producían bajo condiciones sanitarias. También fue conocido por los trucos publicitarios llamativos e impresionantes, incluyendo algunas de las primeras vallas publicitarias para ser iluminadas por la noche, y un encurtido de 40 pies de altura con encendido eléctrico que deslumbró a los compradores en la Quinta Avenida de Nueva York durante varios años.

    En la época de la muerte de Heinz en Pittsburgh a la edad de 74 años, la Compañía H. J. Heinz tenía más de 20 plantas de procesamiento de alimentos, y poseía granjas de semillas y fábricas de contenedores. Heinz fue el abuelo de H. J. Heinz II, quien fue presidente de la compañía, bisabuelo del senador estadounidense H. John Heinz III de Pensilvania, y tatarabuelo de Henry Heinz IV, André Thierstein Heinz y Christopher Drake Heinz. Otro decendiente es Teresa Heinz-Kerry, que está casada con el ex senador y con el secretario de Estado de los Estados Unidos, John Kerry.

    Vida privada

    Henry John Heinz se casó con Sarah Sloan Young Heinz el 3 de septiembre de 1869. Era de ascendencia escocesa-irlandesa y había crecido en la Iglesia Presbiteriana. Tuvieron cuatro hijos que sobrevivieron hasta la edad adulta y que fueron criados como presbiterianos:9

    1. Irene Edwilda Heinz-Given (1871-1956)
    2. Clarence Heinz (1873-1920)2
    3. Howard Covode Heinz (1877-1941)
    4. Robert Eugene Heinz (1882-1882, vivió alrededor de 1 mes)
    5. Clifford Heinz (1883-1935)


    Heinz era un hombre de fe. Cuando visitó Inglaterra, sus "paradas turísticas" incluyeron las tumbas de los líderes religiosos John Bunyan, Isaac Watts y John Wesley. Visitó una capilla que Wesley fundó, escribiendo más tarde que "sentí que estaba en tierra santa". Al comienzo de su voluntad, Heinz escribió: "Deseo expresar, al principio de esta Voluntad, como el elemento más importante en ella, una confesión de mi fe en Jesucristo como mi Salvador".

    Heinz murió en su casa el 14 de mayo de 1919 después de contraer neumonía. Su funeral fue en la Iglesia Presbiteriana de East Liberty. Fue enterrado en el cementerio de Homewood en Pittsburgh, en el mausoleo de la familia Heinz.

    Una estatua de bronce de Heinz por Emil Fuchs fue dedicada el 11 de octubre de 1924 en el edificio de la compañía de Heinz en Pittsburgh.


    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó , en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • John Francis "Jack" Welch Jr. nació en Peabody, Massachusetts, el 19 de noviembre de 1935, es un empresario y escritor estadounidense.

    Fue elegido Ejecutivo del siglo XX. Entró a trabajar en la General Electric Company en 1960 y en 1981 pasó a ser el octavo director general de la empresa. Durante su mandato, los beneficios de la compañía ascendieron a 400.000 millones de dólares, con lo que ésta se convirtió en una de las empresas más grandes del mundo. Welch es en la actualidad director de Jack Welch, LLC, compañía que proporciona asesoramiento a empresas.

    Su jefe, que veía en él un talento inusual, lo invitó a cenar para hacerlo desistir de su idea, prometiéndole reubicarlo en otro puesto de la corporación. Ellos no lo sabían, pero aquella cena de cuatro horas sería un hito central en la historia de General Electric.

    Welch hizo una carrera meteórica, alcanzando la vicepresidencia de la compañía con apenas 37 años. Finalmente, en 1981, a los 45, se convirtió en el director ejecutivo más joven de la historia de la empresa fundada un siglo atrás por el genial inventor, Thomas Alva Edison.

    Desde el cómodo sillón central del directorio, Welch trabajó infatigablemente durante toda la década del ochenta para hacer de la elefantiásica GE, una compañía dinámica y competitiva. Reestructuró la empresa, depuró la burocracia y adoptó métodos de eficiencia novedosos y temibles. Todos los años, Welch despedía al 10% de los gerentes con peores resultados mientras que premiaba a los 20% mejores con bonos salariales y stock-options. El tijeretazo se hizo sentir. De los 411.000 empleados de GE en 1980 sólo quedaban unos 300.000 en 1985.

    En los años noventa, con GE ya reestructurada, Welch se decidió a modernizarla añadiendo actividades de servicios a sus tradicionales ventas de artículos de consumo. Con un agresivo programa de adquisiciones, diversificó los negocios de la compañía.

    ¿Cuál fue el balance de su gobierno? Desde su asunción en 1981 hasta su retiro en el 2001, la facturación GE se quintuplicó desde 26.000 millones a 130.000 millones. Elegido Manager del Siglo en 1999 por la revista Fortune, hoy Jack se dedica al golf mientras disfruta de un plan de retiro de 8 millones de dólares anuales.


    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

  • Si el video no se presenta, seguramente www.youtube.com lo eliminó, en ese caso haga click aquí...

    El retorno de la inversión en entrenamiento ejecutivo de equipos gerenciales es exponencial y en minutos. Norman Vincent Peale.

Page 1 of 3

Don't have an account yet? Register Now!

Sign in to your account

Click to listen highlighted text! Powered By GSpeech